El mercado de Triana se ubica en el corazón del barrio junto al puente de Isabel II que lo une a Sevilla. Está en un punto de confluencia de calles muy típicas del barrio. La calle San Jacinto, calle Pureza, calle San Jorge y Calle Castilla. La Calle Betis y el Paseo de La O están también a su vera.
Entradas de acceso
Es de planta rectangular y tiene tres accesos principales. La entrada por la Plaza del Altozano, la que se sitúa en la intersección de la calle Callao y Castilla, junto al Callejón de la Inquisición y por último la entrada principal. Esta se encuentra en la Calle San Jorge y la corona un azulejo de cerámica antiguo a modo de rótulo del mercado.

Zona estratégica comercial del mercado de abastos de Triana
Las primeras escrituras oficiales datan de 1823 pero desde antes vendedores ambulantes y agricultores comercializaban en esta zona estratégica por tener cerca los cultivos del Aljarafe y la descarga y carga de los barcos en los muelles.
Exposición universal de Sevilla y el mercado de Triana
Una fecha importante para el mercado es la de 1992. La llegada de la Exposición Universal de Sevilla, trajo consigo una remodelación y modernización del espacio del mercado de abastos de Triana que volvió a inaugurarse en 2001. Se trasladó el mercado eventualmente a la Calle Pagés del Corro.
En el transcurso de la obra salieron a la luz los vestigios del Castillo de San Jorge, algo que por supuesto era esperado. Sorprendió el descubrimiento de un antiguo cementerio almohade.
La vida del mercado de Triana
Su interior es un entramado de calles que te embriagan con sus olores y colores y con el sonido del gentío, al estar siempre concurrido. Es un ambiente único que ha mantenido la esencia primitiva de la relación entre los vecinos y comerciantes.
Una rica oferta en frutas, verduras, carnes, pescado fresco y chacinas. Pero también panaderías, reposterías o cervecerías. Ofrece precocinados y comida para llevar. El mercado se ha ido adaptando a la demanda exigida por los clientes en todo momento.
Hay diferentes bares donde degustar desde comida andaluza hasta internacional.
Para mantener la tradición alfarera de este barrio, cada comercio ostenta su número de puesto y nombre con un trabajo realizado en cerámica.
Un mercado auténtico y tradicional de alta calidad que te sorprenderá.