Feria de Abril
La Feria de Abril es la semana de la alegría en Sevilla. Son unos días en los que el sevillano coge una bocanada de aire, de energía, para el resto del año.
Nombrar la Feria de Abril es sinónimo de colorido y luz. La Feria de Abril es encuentro entre amigos, disfrute de la familia y bienvenida a los visitantes.
Triana en la Feria de Abril
Uno de los barrios que más vive esta fiesta es sin duda el Barrio de Triana. Su cercanía a la ubicación del solar destinado a la Feria hacen de Triana un lugar magnífico en estos días.
Caminar hasta el Real te llevará sólo diez minutos, cosa que a la vuelta después de la larga jornada se agradece y mucho. No depender del coche o el taxi en esta semana suma muchos puntos positivos.
El parking de la Vega de Triana, alberga en la Feria el mayor zona de aparcamiento público para estacionar tu vehículo si tienes que utilizarlo para desplazarte.
La Feria de Abril, atrae a cientos de miles de visitantes cada año, de todas partes del mundo. Un despliegue único de encanto y de atracción que se hacen irresistibles para el turista. Triana recibe a miles de ellos en los diferentes centros hoteleros que tiene el barrio.
La semana de Feria de Abril
Cada año, la Feria de Abril comienza extraoficialmente con la tradicional y conocida “cena del pescaito” la noche del “alumbrao”. Los sevillanos disfrutan de esta cena en las casetas con sus familiares y amigos hasta que ocurre el alumbrao.
El alumbrao de la Feria de Abril, supone el comienzo oficial de la misma y ocurre a las doce en punto de la noche. Las primeras bombillas en encenderse son las de la portada para de esa manera dar paso al encendido de las calles. Comienza así la Feria que tendrá su final el sábado siguiente también a las doce con el espectáculo de los fuegos artificiales en el río Guadalquivir.
El Real de la Feria
El Real lo podemos describir como una pequeña ciudad llena de vida propia y adornada de forma peculiar y propia. Las más de mil casetas, serán las casas durante estos días con sus peculiares lonas a rayas rojas o verdes alternadas con el blanco. Y el sello de las calles, las guirnaldas de farolillos que las iluminan y el albero amarillento.
Las casetas en su interior siempre con sus grandes detalles de las flores y farolillos de papel, el mobiliario de madera y enea, cortinajes, espejos, macetas…
Todas las calles de la Feria tienen nombres de toreros de prestigio que son recordados de esta manera por la ciudad.
Todo preparado para que durante una semana el sevillano y los visitantes se dediquen a la fiesta, la gastronomía, la diversión, el baile y el cante…
La majestuosa portada que da entrada al recinto del Real rememora cada año un monumento de Sevilla que es iluminado de forma espectacular. Miles de bombillas se encargan de que esta portada sea un sello único de esta Feria y que desde ella se inaugure la semana de fiesta.
Imprescindibles en la Feria
En pocas palabras. Que no te falte la manzanilla, una buena tortilla de patatas y tu traje de flamenca.
Y por supuesto, las ganas de compartir y poner una sonrisa en tu cara y en tu alma durante toda una semana.
Ya sabes, en la Feria de Abril sabes cuando entras, pero nunca cuando vas a llegar a casa…