«Mira si soy trianero, que estando en la calle Sierpes, me siento como extranjero». Manuel Molina.
TRIANA
Triana, nombre con entidad propia, que perteneciendo a la maravillosa ciudad de Sevilla, consigue desde sus primeras reseñas históricas, ser reconocida por méritos propios. Triana, es por excelencia, uno de los barrios con más historia. Se define por ser la cuna de reconocidos cantantes, bailaores y guitarristas flamencos.
Triana ha sido tradicionalmente un barrio de gente obrera, en el que han convivido los alfareros y marineros. Ellos han impregnado a lo largo del tiempo, a este lugar único en el mundo, de un carácter y color especial.
Un barrio único en el mundo
Te irás impregnando de su historia milenaria mientras caminas por sus maravillosas calles y plazas a la vera del río Guadalquivir. Vestigios del pasado, edificios centenarios, monumentos emblemáticos, iglesias que son verdaderas obras de arte. Un privilegio para todos los sentidos. Si eres de Triana eres afortunado, si visitas Triana eres un privilegiado.

Origen
Los restos arqueológicos que se han ido descubriendo sitúan ya en la historia a este barrio en la época de los romanos. Se estableció como colonia del Imperio Romano a las puertas de la gran ciudad “Hispalis”.
Etimología
La etimología de Triana proviene del latín aunque no está claramente definida. Según el autor que se tome por referencia encontramos diferentes versiones:
- “Traiana” El emperador Trajano hubiera fundado este lugar y de ahí su evolución hasta Triana.
- La unión de los vocablos “Tri” y “Ana” del celtíbero, ya que estratégicamente el poblado estaba situado entre tres ramales del río (Tri= tres; Ana =río).
- “Trans anmen” del latín, “más allá del río”. Señalando así una característica propia del barrio, su ubicación. Siempre al otro lado del río, separado de Sevilla por esta barrera natural.
Épocas del barrio
Su estratégica posición en el mapa de Sevilla junto al Guadalquivir la situaron siempre al «arrabal y guarda» de la ciudad. Era también la vía para llegar hasta la comarca del Aljarafe donde estaban las grandes siembras de diferentes cultivos.
Colonia romana
Los romanos expulsaron a los cartagineses del territorio español convirtieron a Híspalis en una ciudad relevante .Por su estratégica localización, precediendo a la ciudad junto al río, la finalidad de Triana era servir como muro de defensa. Hay que resaltar también su función comercial. Fue entonces un centro portuario relevante y la ciudad fue amurallada. A pesar de estos grandes esfuerzos no fue construido puente alguno que uniese a Sevilla y Triana.
Al-Andalus
La conquista musulmana tuvo lugar en el año 711.
En el siglo X se levantó el Castillo de Triana y entorno a él se ejercía el desarrollo de la vida en esta zona de la otra orilla de Sevilla.
En 1147 tuvo lugar la ocupación de la ciudad por los Almohades que dominaron hasta el año 1248.
En este siglo Triana fue tomando mucha más relevancia y creciendo de forma llamativa. Era la época de Isbylia, el período Almohade.
Isbylia era un relevante entramado comercial y militar. Entre la gran ciudad y Triana, entre las dos orillas, existía el nexo mediante pequeñas barcas cuando las corrientes eran favorables. También estaban conectados por algunos vados alejados de la propia Isbylia, a la altura de la actual Alcalá del Río o Alcolea.
En 1171 el califa almohade Abu Yaqub Yusuf fue el encargado de mandar a construir el tan conocido en la historia de Triana “Puente de Barcas”. La dificultad para llevar a cabo tan relevante construcción obligaba a Yusuf a plantearlo sobre barcas colocadas de un extremo a otro de las orillas. La conexión con la ciudad y la actividad portuaria de esta supuso un avance comercial importantísimo para el arrabal.
Reconquista
Fernando III reconquista para el mundo cristiano la ciudad en el año 1248. Destruyó el punto estratégico del puente de barcas, que sería reconstruido después, y se centró en atacar al Castillo de Triana. La primera parroquia de Triana se establecería en esta fortaleza que tomó el nombre de Castillo de San Jorge (Orden de San Jorge).
Tendrían que pasar dos siglos para resaltar la implantación en el Castillo de la sede del Tribunal la Inquisición que establecieran los Reyes Católicos en el año 1481. La permanencia de esta durante cientos de años en Triana marcó para siempre al barrio hasta su desaparición en el siglo XVII, año 1626.
Triana y Sevilla no se entienden en esta época sin nombrar la gran epidemia que sufrieron. El barrio fue el punto estratégico del desarrollo de la peste en la primavera de 1649. La población se redujo a la mitad en toda la ciudad.
Edad moderna
Durante los siglos XVI y XVII Sevilla desarrolló un crecimiento económico llamativo que afectó también en el plano social.
En esta época es necesario mencionar las constantes inundaciones sufridas que siempre estuvieron presentes a lo largo de la historia. El Guadalquivir podía presumir de ser un río caudaloso, pero eso implicaba sufrir las grandes crecidas de un río muy caudaloso. La Iglesia de Santa Ana (que puso su primera piedra en 1266 bajo el reinado de Alfonso X) y el Castillo de San Jorge, fueron refugio de los trianeros.
Desde el siglo XIX
En 1852 se terminó la construcción de la obra arquitectónica más representativa de Triana, su puente de Isabel II. Llamado de esta manera por ser la época de reinado de la monarca. Sustituyó al antiguo puente de barcas y se le conoce popularmente en el mundo como El Puente de Triana.
En 1929 con la Exposición Iberoamericana de Sevilla el barrio ve reflejado este acontecimiento en diferentes planos.
En el año 1992, Exposición Universal de 1992, que tiene lugar en el límite de la demarcación de Triana. Por este motivo el arrabal estará implicado de forma muy significativa en este evento.
Déjate llevar por Triana, no tengas prisa al pasear por sus calles. Sentirás el peso de su milenaria historia, el encanto de sus rincones, el sabor de su gastronomía, el duende de su arte….